China y Wall Street se lanzan a crear un mercado de futuros para los ‘tokens’ de IA
La próxima gran materia prima tecnológica podrían ser los tokens de los modelos de inteligencia artificial, y los mercados financieros ya se están moviendo para explotarla. La Bolsa de Futuros de Shanghái está diseñando un mercado de derivados ligado a los tokens de IA, según fuentes citadas por Reuters, en paralelo a los planes del […]
La próxima gran materia prima tecnológica podrían ser los tokens de los modelos de inteligencia artificial, y los mercados financieros ya se están moviendo para explotarla. La Bolsa de Futuros de Shanghái está diseñando un mercado de derivados ligado a los tokens de IA, según fuentes citadas por Reuters, en paralelo a los planes del CME Group y la Intercontinental Exchange (propietaria de la Bolsa de Nueva York) para lanzar futuros sobre alquiler de GPUs.
Hoy existe un mercado relativamente maduro para la potencia de cálculo: decenas de plataformas y proveedores cloud alquilan GPUs por horas, con precios que varían según el chip y la demanda. Datos de AI Mining Co. muestran que el alquiler de GPUs Nvidia H100 se sitúa en una mediana de entre 1,40 y 4,27 dólares por hora en 13 mercados, mientras que las H200 se mueven entre 2,34 y 5 dólares la hora en 10 proveedores. En la última semana, el precio medio de las H100 ha oscilado entre 2,79 y 3,33 dólares por hora.
Sin embargo, el mercado alrededor de los tokens —las unidades básicas que consumen los modelos de lenguaje— está mucho menos desarrollado. Los grandes planes empresariales de compañías de IA se tarifican cada vez más en función de tokens procesados. OpenAI, por ejemplo, cobra 5 dólares por millón de tokens de entrada y 30 dólares por millón de tokens de salida para acceder vía API a su modelo GPT‑5.5, mientras que proveedores como Amazon ya ofrecen facturación por token a través de su servicio Bedrock.
Este movimiento se produce en plena fiebre inversora por la infraestructura de IA. Proveedores cloud, fondos de capital privado y operadores de centros de datos han invertido cientos de miles de millones de dólares en nuevas instalaciones, confiando en que la demanda de cómputo seguirá creciendo. A ello se suma una nueva generación de “neoclouds” que compiten con gigantes como Oracle, AWS o Google Cloud, algunas especializadas en inferencia y otras con ofertas integrales para empresas de IA.
Al vincular derivados al precio de los tokens, el producto de la Bolsa de Futuros de Shanghái permitiría a empresas, inversores y operadores de centros de datos cubrirse frente a la volatilidad del coste del cómputo necesario para usar modelos de IA, creando así un nuevo mercado financiero alrededor del uso real de la inteligencia artificial.



