Match Group frena contrataciones para financiar su salto a la IA mientras Tinder intenta remontar
Match Group, dueña de Tinder, ha decidido reducir el ritmo de contrataciones en 2026 para poder costear un fuerte despliegue interno de herramientas de inteligencia artificial. Según su director financiero, Steven Bailey, la empresa quiere convertirse en una “compañía nativa de IA” dando a todos los empleados acceso a software avanzado y formación específica. El […]
Match Group, dueña de Tinder, ha decidido reducir el ritmo de contrataciones en 2026 para poder costear un fuerte despliegue interno de herramientas de inteligencia artificial. Según su director financiero, Steven Bailey, la empresa quiere convertirse en una “compañía nativa de IA” dando a todos los empleados acceso a software avanzado y formación específica. El gasto en estas herramientas se compensará con una plantilla más contenida, lo que, según la empresa, hará que el impacto sea neutro en costes y se traduzca en más productividad y, a medio plazo, en más ingresos.
La decisión llega en un momento delicado para Tinder. Tras varios trimestres de caídas, sus ingresos vuelven a crecer ligeramente y se observa una mejora: en marzo los usuarios activos mensuales bajaron un 7%, frente al desplome del 10% del año anterior, y los nuevos registros subieron un modesto 1%, el primer avance desde 2024. Match Group logró ingresos de 864 millones de dólares en el primer trimestre, un 4% más interanual, pero prevé que el siguiente trimestre se estanque o retroceda levemente.
Detrás de estas cifras hay un cambio generacional: muchos jóvenes, especialmente de la Generación Z, se están alejando de las apps de citas y prefieren conocer gente en persona, a través de actividades y aficiones compartidas, como clubes de lectura, grupos de running u otros hobbies sociales. Este giro se acompaña de un renovado interés por tecnologías “retro” y experiencias más analógicas, síntoma del cansancio ante la hiperconectividad.
Match intenta adaptarse impulsando sus propios eventos presenciales de baja presión para atraer a este público. La compañía reconoce que las apps tradicionales pueden resultar demasiado estructuradas e intimidantes para menores de 30 años, y está ajustando su hoja de ruta tanto en producto (más encuentros en la vida real) como en organización interna (más IA y menos nuevas contrataciones) para no perder relevancia en el mercado de las citas digitales.



