Elon Musk convierte a xAI en gigante del cómputo alquilando todo un megacentro de datos a Anthropic
xAI y Anthropic han sellado una alianza inesperada: Anthropic alquilará la totalidad de la capacidad de cómputo del centro de datos Colossus 1 de xAI, unos 300 MW, lo que le permite aumentar de inmediato sus límites de uso de IA. Para xAI, el acuerdo supone monetizar de golpe una de sus mayores inversiones en […]
xAI y Anthropic han sellado una alianza inesperada: Anthropic alquilará la totalidad de la capacidad de cómputo del centro de datos Colossus 1 de xAI, unos 300 MW, lo que le permite aumentar de inmediato sus límites de uso de IA. Para xAI, el acuerdo supone monetizar de golpe una de sus mayores inversiones en infraestructura y pasar de ser un gran consumidor de cómputo a proveedor para terceros, en un contrato que probablemente vale miles de millones. Elon Musk explica que xAI ya trasladó el entrenamiento de sus modelos a un nuevo centro, Colossus 2, por lo que no necesitaba mantener operativos ambos.
En el corto plazo, la jugada es clara: los productos de xAI se centran en Grok, cuyo uso ha caído tras polémicas con la generación de imágenes. Ante un exceso de capacidad respecto a las necesidades actuales de Grok, alquilar recursos a Anthropic mejora las cuentas justo cuando la compañía, integrada con SpaceX, acelera hacia una salida a bolsa y quiere demostrar que su apuesta por centros de datos —incluso orbitales— puede ser rentable.
Sin embargo, la operación lanza un mensaje más profundo sobre las prioridades de Musk: sugiere que el negocio central de xAI podría ser la construcción y alquiler de infraestructura de cómputo, más que el desarrollo de modelos propios. Esto contrasta con gigantes como Google y Meta, que, ante la escasez de GPUs, prefieren reservar su capacidad para crear sus propios productos de IA antes que alquilarla a terceros.
xAI se perfila así como un “neocloud”: compra chips —por ahora a Nvidia, aunque planea fabricar los suyos en Terafab— y los revende como servicio de cómputo a empresas como Anthropic. Es un negocio complejo y ajustado por los precios de los fabricantes de hardware y la volatilidad de la demanda, como muestran valoraciones más modestas de otros actores del sector. Aunque xAI mantiene ambiciones de software avanzado —desde herramientas de programación, vía su alianza con Cursor, hasta proyectos de gemelos digitales como Macrohard—, ceder grandes volúmenes de cómputo a competidores pone en duda la viabilidad de esos planes a largo plazo.



