Cursor, la startup de IA para programadores, prepara una ronda de más de 2.000 millones y apunta a 50.000 millones de valoración
Cursor, una startup de inteligencia artificial que desarrolla asistentes de programación, está a punto de cerrar una nueva ronda de financiación en la que levantaría al menos 2.000 millones de dólares, según varias fuentes. La operación situaría la valoración de la compañía en unos 50.000 millones de dólares antes de la inyección de capital, casi […]
Cursor, una startup de inteligencia artificial que desarrolla asistentes de programación, está a punto de cerrar una nueva ronda de financiación en la que levantaría al menos 2.000 millones de dólares, según varias fuentes. La operación situaría la valoración de la compañía en unos 50.000 millones de dólares antes de la inyección de capital, casi el doble de los 29.300 millones alcanzados hace solo seis meses.
Los fondos Thrive Capital y Andreessen Horowitz liderarían la ronda, mientras que Battery Ventures se incorporaría como nuevo inversor. Nvidia también participaría como socio estratégico, de acuerdo con las fuentes consultadas. Aunque el interés de los inversores es tan alto que la ronda ya está sobresuscrita, los términos finales del acuerdo aún podrían modificarse.
El atractivo de Cursor se apoya en un crecimiento explosivo de sus ingresos, pese a la fuerte competencia de otros asistentes de código basados en IA, como Claude Code de Anthropic o los modelos de OpenAI. La empresa prevé cerrar 2026 con una tasa de ingresos anualizada superior a 6.000 millones de dólares, lo que implicaría al menos triplicar su facturación en unos diez meses. En febrero, su tasa de ingresos anualizada ya había alcanzado los 2.000 millones, según informó Bloomberg.
Hasta hace poco, Cursor operaba con márgenes brutos negativos, una situación común entre las startups de IA que dependen de modelos de terceros y soportan altos costes de computación. El lanzamiento de su propio modelo Composer en noviembre, junto con el uso de modelos más baratos como el chino Kimi, ha permitido que la compañía pase a una ligera rentabilidad de margen bruto. A nivel de clientes, ya gana dinero con sus contratos empresariales, aunque todavía pierde en las cuentas de desarrolladores individuales.
Con esta estrategia de reducir la dependencia de proveedores externos, Cursor busca blindarse frente al riesgo de ser desplazada por sus propios socios tecnológicos, especialmente Anthropic, cuyo producto Claude Code se ha convertido en su gran rival. Fundada en 2022 en el MIT por Michael Truell, Sualeh Asif, Arvid Lunnemark y Aman Sanger, la empresa se consolida así como uno de los actores más valorados en la carrera por dominar el mercado de la programación asistida por IA.
La parte final del texto original incluye un bloque claramente promocional sobre el evento TechCrunch Disrupt 2026, sin relación directa con la situación financiera de Cursor, que puede considerarse publicidad incrustada en la pieza informativa.



