Meta y Prada se acercan: las gafas de lujo con IA toman forma en plena polémica por la vigilancia
Mark Zuckerberg acudió con su esposa Priscilla Chan al desfile otoño‑invierno 2026 de Prada en Milán, sentado en primera fila junto a Lorenzo Bertelli, directivo e hijo de Miuccia Prada. Más que una simple visita a la pasarela, su presencia refuerza los rumores de una inminente colaboración entre Meta y Prada para lanzar gafas de […]
Mark Zuckerberg acudió con su esposa Priscilla Chan al desfile otoño‑invierno 2026 de Prada en Milán, sentado en primera fila junto a Lorenzo Bertelli, directivo e hijo de Miuccia Prada. Más que una simple visita a la pasarela, su presencia refuerza los rumores de una inminente colaboración entre Meta y Prada para lanzar gafas de lujo con inteligencia artificial.
Según adelantó CNBC en 2025, Meta trabaja con EssilorLuxottica —dueña de Ray‑Ban y socia tecnológica de la empresa desde el lanzamiento de Ray‑Ban Stories— en varios modelos de gafas inteligentes, entre ellos unas Prada con IA. Aunque Meta aún no ha anunciado el acuerdo ni comentó la visita de Zuckerberg a Milán, el contexto apunta en esa dirección: EssilorLuxottica y Prada renovaron su licencia de gafas Prada y Miu Miu hasta 2030, con opción de extenderla hasta 2035, y las ventas de gafas con IA de Meta se dispararon a más de 7 millones de unidades en 2025, triplicando el año anterior gracias a las gamas Ray‑Ban Meta y Oakley Meta.
El posible salto a unas gafas Prada con IA daría a Meta entrada en el segmento de alta moda, una franja de mercado que no cubren ni Ray‑Ban ni Oakley, y ayudaría a reposicionar la marca como objeto de lujo y estatus. Sin embargo, el movimiento llega en un momento delicado: crece el rechazo ciudadano a los dispositivos de vigilancia, con usuarios que están desinstalando timbres con cámara Ring y destruyendo cámaras de tráfico y seguridad como las de Flock. En paralelo, la intención de Meta de incorporar reconocimiento facial a sus gafas, revelada por The New York Times, ha levantado fuertes críticas y ya ha motivado el desarrollo de aplicaciones que avisan si alguien cercano lleva gafas con IA.
Así, el hipotético lanzamiento de unas gafas Prada con IA simboliza el choque entre la ambición de unir moda y tecnología y una sociedad cada vez más recelosa de ser grabada y rastreada en todo momento.


