¿Y si la IA hunde la economía en dos años? La advertencia de Citrini Research

Un informe del grupo de análisis Citrini Research ha encendido el debate al plantear un escenario pesimista sobre el impacto de la inteligencia artificial «agéntica» en la economía durante los próximos dos años. El documento, presentado expresamente como un escenario y no como una predicción firme, imagina un futuro cercano en el que el desempleo […]

Por noticiasia

24 de febrero de 2026 02:02 a. m. hrs 2 min de lectura
¿Y si la IA hunde la economía en dos años? La advertencia de Citrini Research

Un informe del grupo de análisis Citrini Research ha encendido el debate al plantear un escenario pesimista sobre el impacto de la inteligencia artificial «agéntica» en la economía durante los próximos dos años. El documento, presentado expresamente como un escenario y no como una predicción firme, imagina un futuro cercano en el que el desempleo se ha duplicado y el valor total de la bolsa ha caído más de un tercio.

Según Citrini, la integración masiva de agentes de IA en las empresas podría desencadenar un bucle negativo: a medida que la IA mejora, las compañías necesitan menos trabajadores cualificados, aumentan los despidos de cuello blanco, el consumo cae, las empresas sufren presión sobre sus márgenes y, para recortar costes, invierten todavía más en IA. Ese círculo vicioso se extendería especialmente a los modelos de negocio basados en optimizar transacciones entre compañías y a áreas hoy subcontratadas a terceros, que serían sustituidas por agentes de IA internos más baratos.

La propuesta se relaciona con otros escenarios pesimistas como la posible «muerte del SaaS» en la era de la IA, pero Citrini va más allá y cuestiona la viabilidad de cualquier negocio intermedio entre empresas cuando los agentes de IA puedan automatizar gran parte de esas funciones. El informe se ha viralizado en redes, generando un intenso debate entre economistas, tecnólogos e inversores. Aunque muchos dudan de que las empresas estén realmente dispuestas a delegar decisiones de compra en sistemas automatizados, la advertencia de Citrini subraya que gran parte de esas decisiones ya están hoy en manos de contratistas externos, lo que haría el cambio menos improbable de lo que parece.

La noticia no habla de robots fuera de control al estilo de ciencia ficción, sino de un riesgo más silencioso: que la adopción acelerada de la IA deshilache poco a poco el tejido económico y laboral sin que existan mecanismos claros para frenar la dinámica. El debate que abre el informe apunta a una cuestión central de los próximos años: cómo integrar la IA en la economía sin provocar un shock en el empleo y en los mercados financieros.