Devin, el agente de IA que ya escribe casi todo el código en Cognition tras una ronda récord de 1.000 millones

La startup Cognition, dirigida por Scott Wu, ha levantado 1.000 millones de dólares con una valoración de 26.000 millones gracias a Devin, su agente de inteligencia artificial especializado en programación. La empresa habla abiertamente de un futuro de “desarrollo de software autodirigido”, en el que sistemas como Devin se encargan de las tareas de codificación […]

Por noticiasia

29 de mayo de 2026 01:01 p. m. hrs 2 min de lectura
Devin, el agente de IA que ya escribe casi todo el código en Cognition tras una ronda récord de 1.000 millones

La startup Cognition, dirigida por Scott Wu, ha levantado 1.000 millones de dólares con una valoración de 26.000 millones gracias a Devin, su agente de inteligencia artificial especializado en programación. La empresa habla abiertamente de un futuro de “desarrollo de software autodirigido”, en el que sistemas como Devin se encargan de las tareas de codificación de principio a fin.

Pese a ello, Wu insiste en que el objetivo no es sustituir a los programadores humanos, sino ampliar su capacidad creativa. Él mismo, exniño prodigio de las matemáticas y la programación competitiva, describe a Devin como un “compañero” que ayuda a construir más y mejor, no como un reemplazo del ingeniero. En Cognition, el 89% del código ya es generado por Devin y por agentes locales de Windsurf, la compañía competidora que adquirieron en 2025.

Según Wu, la IA se encarga sobre todo de tareas pesadas y de mantenimiento —actualizar sistemas antiguos, migrar aplicaciones entre plataformas— para que los desarrolladores se centren en diseñar nuevos productos y experiencias. Reconoce que Devin rinde entre un perfil júnior y uno de nivel medio, según la tarea, pero ve este modelo como el siguiente paso en la abstracción del desarrollo: igual que antes se pasó de escribir instrucciones de máquina a trabajar con entornos visuales, ahora se delega parte del trabajo en agentes.

En un contexto de 2026 marcado por despidos masivos en el sector tecnológico vinculados a la automatización, Wu defiende que siempre debe ser la persona quien decida qué hace la IA, tanto en programación como en otras profesiones. Cree que los agentes acabarán entrando en campos como la atención al cliente o la medicina, pero aboga por que su función sea aumentar, no despojar, el trabajo humano. “Estamos ante una travesía salvaje”, augura sobre la evolución de estas herramientas y la posibilidad de que se vuelvan recursivas y se mejoren a sí mismas.